10 mayo, 2010

Contradicción

Cada vez que cierro los ojos, tus palabras resuenan en mi mente,
Todos los errores que cometí y que tu no parabas de recordar,
Gritos silenciosos en mi mente, habitaciones vacías en mi corazón,
Tu rencor, la ira, tu gran locura, la que calló mi voz,
Todo lo que llegamos a sentir, y aun así todavía no te echo de menos,
Por todo lo que hiciste, por lo que me hiciste pasar,
No soporto todo aquello que tiene que ver contigo,
Y me pregunto ¿Por qué tengo que quererte tanto?
Solo cuando paro de pensar en ti, me doy cuenta
De que odio todo esto, de que te odio a ti,
De que tú también lo odias todo, de que me odias a mí,
Yo odio, tú me amas a mí, yo amo, y tu odio no tiene fin,
Pero ¿ Por qué entonces nos amamos tanto?¿Por qué no puedo vivir sin ti?...

Bruma

Turbios fueron mis ojos aquella mañana,
Sin color, sin amor, solo viendo en gris,
Nublados pensamientos dominando mí ser,
Confusión, desconocimiento, bruma en mi espíritu,
No conozco todas las respuestas de mis preguntas,
Cegado camino por caminos creyendo que son correctos,
Sin ver, rodeado de la espesa niebla,
Esperando la claridad, deseando acertar,
No equivocarme, ni siquiera fallar,
Pero eso es algo que en esta vida,
Por más que uno quiera, desee y busques,
Nadie podrá nunca jamás controlar…