13 junio, 2011

Encapotado

La nubes se acercan, cubriendo un cielo que yo creía claro,  trayendo suspicacia y duda bajo su grisáceo manto. Contaminado todo a su paso, derramando las lágrimas del olvido, lágrimas ácidas que devastan el bello paisaje que una vez creamos. Todo se vuelve tosco, árido y sin vida. La nubes destrozan mi futuro, evaporan mis sueños y tan sólo me dejan lágrimas de lo que una vez fue mi cielo.

Ahora ya no se ve el sol, ni la luna, tan solo el negro de la tormenta, y el trasparente del agua que cae, agua que me sabe salada en los labios, agua que derrite todo a mi alrededor y se lleva el color, como el disolvente en un cuadro, dejando ríos  de descolor donde antes había belleza. cuando toco intentando retener el color mis manos se manchan pero no de color, sólo de negro.

Es tan sólo el tiempo, que va en contra mía, es amor que se me escapa entre mis manos como el agua que corre y que no puedo retener, mis manos están llenas de agujeros, los mismos que yo hice, sin darme cuenta mientras te amaba. Y ahora no soy capaz de retener nada entre mis manos, perdí mi oportunidad, perdí la confianza.

Y tan sólo estaré aquí, por si volvemos a empezar, para cambiar todo aquello que hice mal, para ganar esta batalla por muy dura que sea, porque no me importa volver a empezar, has de darme una oportunidad, esto no puede ser el final, porque todavía sigo enamorado de ti...