Las corrientes de airen cambiaron, mientras intentaba mantener el equilibrio, pensando que era capaz,
sin darme cuenta de que jamás lo podría controlar, el furor de los vientos que se arremolinaban bajo mis alas,
dejandome indefenso, a lenguas de un suelo que ya podía palpar, sabiendo que me iba a estrellar,
remolinos de corrientes me hacian caer, no existia dirección, ni escape, por mas que intentaba virar mi dirección, no podía, dirección única y vertical, cayendo en picado hacia mi propio final...
Mas no hice por darme cuenta de que no era el viento el que me hacía caer, eran mis propias ansias las que me hacían caer, no me daba cuenta de que fuí yo mismo el que cambió, nada de mi alrededor se había inmutado, pero sin embargo yo, dejé de ser aquel que volaba bajo el viento deslizandose arriba alto en el cielo sin importar lo que había debajo mía, perdí mi espiritu y me vendí al mejor postor, ahora ya no me queda nada para volar, y mis propias alas me traicionan, me traicionan por haberme abandonado a mí mismo, por haber dejado de ser yo, y ya no me queda nada, tan sólo la esperanza de volver a alzar el vuelo y ver todo de nuevo desde la alturas.
