03 abril, 2010

Tormenta


Hendiste mi corazón con un rayo,
el silencio gobernó mi voz,
mientras veía como sin razón alguna te alejabas,
tu comentario, tu amor, solo me provocó dolor,
y mas por mucho que lo desee, no pude soportar,
la mera idea de tu rostro tener que olvidar,
sometiste mi espíritu, me robaste mis alas,
y tan solo supe callar, tan solo supe amar,
me quistaste mi orgullo, y también mi dignidad,
me dejaste desnudo solo, y lleno de mal,
pero créeme que no hay nada que el tiempo no pueda curar,
y has de saber que no sin esfuerzo me volveré a levantar,
porque no hay nada en el mundo, ni fuerza capaz,
que pueda este espíritu de su fuerza mermar...



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