Y es que, por más que lo intento, no puedo evitar cerrar mis ojos y recordar, la calidez que sentía cuando me abrazabas por detrás, y no puedo olvidar tu pelo, su olor y como al olerlo cerraba los ojos y me sentía en paz, y lo que más deseo es revivir, aquel primer beso con el que sentí morir, morir la pena y la tristeza que había en mí. Cómo todo aquello que me hacía sufrir desaparecía y tan sólo quedaba tu beso, tus labios junto a los míos sellando un amor, un amor tan bello que a veces siento que no encaja. Que algo tan bueno no puede ser para mí, pero abro los ojos y sigues ahí con tus ojos cerrados besándome, bebiendo de mis labios, y es entonces cuando siento que ahora comprendo lo que es ser feliz.
Tan sólo pretendo mantener vivo tu recuerdo, aunque lo hago siempre sin pretenderlo, porque aunque no estés, siempre te llevo dentro…
No hay comentarios:
Publicar un comentario