Lo sonoros silencios que me atormentan a cada momento, no hace sino enmudecer a cada instante que pronuncias mi nombre, mientras dejo que tu voz bese mis cansados oidos, siento tristeza, porque no puedo oír nada, me siento sordo y sólo, desamparado en mitad de una tormenta de ecos, ecos de lamentos que resuenan como truenos en mis oídos, sonando fuerte y con tono estridente. Mi cuerpo se estremece al sentir cómo los escalofríos recorren mi cuerpo y no puedo pararlo.
La velocidad del sonido se hace latente, y es mucho más rápida que yo, por más que corro no puedo escapar. Intentar arreglarlo nada significa ya, porque lo que una vez he oído, jamás podré olvidar ya. Y tan sólo intento dormir y no oir, pero la vision en mi cerebro es algo que no puedo olvidar, y en mís sueños no hago mas que caminar sólo y tan sólo oír el sonido... El sonido del silencio...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario